Frases de Goethe (1749-1832)

El amor y el deseo son las alas del espíritu de las grandes hazañas.
Si cada uno limpia su vereda, la calle estará limpia.
Obrar es fácil, pensar es difícil; pero obrar según se piensa, es aún más difícil.
La caza es siempre una forma de guerra.
Es un gran error creerse más de lo que uno es, o menos de lo que uno vale.
Lo importante no es hacer cosas nuevas sino hacerlas como si nunca nadie las hubiera hecho antes.
La locura, a veces, no es otra cosa que la razón presentada bajo diferente forma.
Si quieres vivir alegremente, no te preocupes por el pasado.
¿Cuál es el mejor gobierno? El que nos enseña a gobernarnos a nosotros mismos.
Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano.
Podrían engendrarse hijos educados si lo estuvieran sus padres.
No podemos modelar a nuestros hijos según nuestros deseos, debemos estar con ellos y amarlos como Dios nos los ha entregado.
Alegría y amor son las alas para las grandes promesas.
La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.
El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada.
La venganza más cruel es el desprecio de toda venganza posible.
El día es excesivamente largo para quien no lo sabe apreciar y emplear.
La fidelidad es el esfuerzo de un alma noble para igualarse a otra más grande que ella.
Sea lo que sea que puedas o sueñes que puedas, comiénzalo. El atrevimiento posee genio, poder y magia. Comiénzalo ahora.
Cierto que en el mundo de los hombres nada hay necesario, excepto el amor.
Lo que convierte la vida en una bendición no es hacer lo que nos gusta, sino que nos guste lo que hacemos.
Actuar es fácil, pensar es difícil; actuar según se piensa es aún más difícil.
Lo peor que puede pasarle aun hombre es llegar a pensar mal de sí mismo.
Escribir es un ocio laborioso.
La originalidad no consiste en decir cosas nuevas, sino en decirlas como si nunca hubiesen sido dichas por otro.




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