Frases de Epicuro (341-270 A.C.)

La prudencia es el más excelso de todos los bienes.
El más grande fruto de la autosuficiencia es la libertad.
El que se olvida de los bienes gozados en el pasado es ya viejo hoy.
Es impío no el que suprime a los dioses, sino el que los conforma a las opiniones de los mortales.
Ridículo es buscar la muerte por disgusto de la vida, cuando la vida que se ha llevado obliga a buscar la muerte.
El hombre que no se contenta con poco, con nada se contenta.
La necesidad es un mal, pero ninguna necesidad hay de vivir en la necesidad.
Así como el sabio no escoge los alimentos más abundantes, sino los más sabrosos, tampoco ambiciosa la vida más prolongada, sino la más intensa.
Vale más ser desgraciado y racional que feliz y falto de razón.
Una conducta desordenada se parece a un torrente invernal de corta duración.
El que dice que todo acontece por necesidad nada puede objetar al que niega que todo acontece por necesidad, pues esto mismo afirma que acontece por necesidad.
Retírate dentro de ti mismo, sobre todo cuando necesites compañía.
El necio, entre otros males, posee éste: siempre trata de comenzar su vida.
La filosofía es una actividad que con discursos y razonamientos procura la vida feliz.
Nada es suficiente para el hombre para quien lo suficiente es poco.
El placer es el bien primero. Es el comienzo de toda preferencia y de toda aversión. Es la ausencia del dolor en el cuerpo y la inquietud en el alma.
No necesitamos tanto de la ayuda de nuestros amigos como de la confianza en esa ayuda.
No ha de ser dichoso el joven, sino el viejo que ha vivido una hermosa vida.
El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo.
¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia.
La necesidad es un mal, no hay necesidad de vivir bajo el imperio de la necesidad.
Es impío no el que suprime a los Dioses, sino el que los conforma a las opiniones de los mortales.




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